El heavy metal es sin duda el género musical que más pasiones levanta tanto entre los que lo aman como entre los que lo odian. Es una de esas cosas que es difícil apreciar desde un punto medio, donde es difícil encontrar zonas grises. Este género cuyos orígenes se remontan a comienzos de la década de los 70’s ha tenido sus altas y bajas pero lo más importante es que ha podido mantenerse como un género relevante a nivel mundial por más de 40 años. La clave para que el heavy metal se haya mantenido radica en que no ha sido una música de modas, además de que los fanáticos del género lo ven casi como un estilo de vida. Considerando lo antes expuesto, quiero discutir un poco sobre un pensamiento que ha pasado de boca en boca y que muchos dan por sentado: que el heavy metal murió en la década de los 90’s. Quiero enfatizar que esto lo discutiré desde el plano comercial, el que conocen las masas, sin adentrarme mucho en el “underground”.
Recientemente se celebró el vigésimo aniversario del lanzamiento al mercado del disco “Nevermind” de la banda Nirvana. ¿Cuántos no hemos escuchado la frase de que “Nirvana mato el heavy metal” miles de veces? Personalmente he tenido que lidiar con semejante expresión por unos 20 años y estoy seguro que a muchos de ustedes les ha sucedido lo mismo. No cabe duda de que la banda Nirvana, especialmente su disco “Nevermind”, son íconos en la historia del rock y no es mi intención restarle méritos al arduo trabajo de la banda y a lo que esta logró. Nirvana creó un movimiento a nivel mundial y fue la responsable directa de poner en el mapa la escena musical del “grunge”, de la cual surgieron muy buenas bandas y otras no tan buenas. Pero realmente, ¿“Nirvana mató el heavy metal”? Mi respuesta sin titubear es NO.
En la segunda mitad de la década de los 80’s, el hard rock/metal comercial era el género rey. Muchos conocen esta época como la era del “glam metal”, un nombre con el que personalmente no estoy de acuerdo, pero como así lo llama la inmensa mayoría, así lo llamaré para propósitos de este escrito. El “glam metal” no solo dominaba las listas de ventas sino que las presentaciones de las bandas líderes del movimiento eran sumamente exitosas. Para 1988, temas como “Pour Some Sugar On Me” de Def Leppard y “Sweet Child O’ Mine” de Guns N’ Roses eran tan populares que incluso se convirtieron en éxitos en la radio AM la cual tradicionalmente ha sido dedicada a otro tipo de comunicación y otro tipo de público. Pero como en todo movimiento popular, el éxito de bandas como éstas dio paso a que una inmensa cantidad de bandas nuevas trataran de emular lo que hacían los líderes de la escena. Como consecuencia el mercado se comenzó a llenar de bandas que, o no tenían el talento suficiente o simplemente tenían el talento pero no tenían originalidad. Esto conllevó a que la escena se saturara hasta el punto que desde antes de Nirvana, eran mucho los que estaban hartos de contemplar tanto pelo, brillo y maquillaje con poca sustancia musical. Ésto se sumó a los que ya de por si odiaban el movimiento “glam” por considerar a ese tipo de bandas como superficiales, algunos llamándolas como “metal falso”.
Nirvana y el “grunge” en general eran la antítesis de bandas como Poison o Trixter. En el “grunge” la estética no importaba y la música era en términos generales más simple dando la impresión de que era más genuina. Pero si nos remontamos a los 80’s nuevamente, en el thrash metal por ejemplo siempre fue así, nada de glamour en la imagen y era música que sin duda alguna salía del alma. Pero el thrash metal pertenecía en su mayoría al movimiento “underground”, y como les mencioné al comienzo de esta columna, quiero tratar de discutir este asunto desde el plano comercial, el que la inmensa mayoría conoce. Volviendo al “grunge”, los fanáticos que ya le estaban dando la espalda al “glam metal” y que se sentían insultados al ver el éxito de una banda como Nelson, vieron en el “grunge” una vía de escape. Muchos se identificaban con la impresión de rebeldía que transmitían ciertas bandas del género así como con la lírica de crítica social o al sistema. Otros erróneamente los veían como las bandas que iban en contra de los intereses de las grandes casas disqueras, algo totalmente falso tomando en cuenta que las bandas líderes del movimiento “grunge” estaban firmadas por sellos disqueros multinacionales. En fin, muchos cambiaron su atuendo del mahón con rotos y el cabello largo por los abrigos de cuadritos y los pantalones “bermuda” y jamás volvieron a escuchar un disco de Motley Crue. Los medios en general, dejaron de tocar “glam metal” y se concentraron en el “grunge” y en lo que se conoció como rock alternativo, que de hecho en nada tenía que ver con el “grunge”. Este fenómeno dio la impresión de que el heavy metal y sus derivados habían muerto totalmente.
Pero ¿en realidad estaba muerto? Hay que ir al detalle. En agosto de 1991 (un mes antes de la salida de “Nevermind”), Metallica lanzó lo que hoy día es considerado uno de los discos más importantes en el heavy metal. Su llamado “Black Album” fue todo un fenómeno y ha vendido sobre 22 millones de copias. Pero como estamos tomando de referencia solamente la época de los 90’s, hasta mayo del 1995 (muy cerca del momento que se conoce como la muerte del “grunge”) había vendido cerca de 10 millones de copias. Pero muchos dirán, “ah, pero ese disco salió antes de Nevermind”, así que vamos con más ejemplos. En septiembre de 1991, Ozzy Osbourne lanzó su disco “No More Tears”. En pleno apogeo por Nirvana, “No More Tears” se convirtió en el disco más vendido de Ozzy y para diciembre de 1991 ya había vendido 1 millón de copias. En julio de 1992, Megadeth lanzó su disco “Countdown To Extinction”, convirtiéndose en su disco más vendido en toda su carrera. Para 1994 ya había vendido cerca de 2 millones de copias. Ahora otros dirán “ah, pero tu estás hablando de bandas que eran famosas antes de existir Nirvana”. Veamos lo que siguió.
En marzo de 1992, Dream Theater lanzó su disco “Images And Words” y para comienzos del 1995 ya había vendido 500,000 copias. A comienzo de los 90’s, específicamente en 1992, la banda Pantera se convirtió en una sensación. Su disco “Vulgar Display Of Power” en solo meses vendió 500,000 copias, y hoy día las ventas sobrepasan los 2 millones de copias. A esto hay que sumarle que sus discos “Cowboys from Hell”, “Far Beyond Driven” y “The Great Southern Trendkill” todos vendieron sobre las 500,000 copias en los 90’s. En septiembre del 1993, la banda Sepultura lanzó su disco “Chaos AD”, el cual sobrepasó las 500,000 copias vendidas en los 90’s. Y podría continuar mencionándoles lo exitosos que fueron los discos lanzados en la primera mitad de los 90’s por bandas como Slayer, Iron Maiden, Machine Head, Testament, entre muchos más. Incluso, varias de las bandas “glam” como Guns N Roses, Def Leppard y Bon Jovi gozaron de grandes ventas con sus discos de los 90’s. Otras como Mr. Big, Van Halen, Skid Row, y hasta KISS tuvieron en los 90’s un disco de los más vendidos en su carrera. Y esto es solamente en ventas de discos, si nos vamos al éxito en los conciertos, la evidencia de que el heavy metal mantenía la popularidad es más certera aun. Mientras Nirvana y la mayoría de las bandas “grunge” tocaban en anfiteatros y espacios cerrados, bandas como Iron Maiden y Slayer seguían tocando en estadios alrededor del mundo como protagonistas, no como actores de reparto. Y adentrándonos un poco a los géneros mas extremos, bandas como Morbid Angel, Carcass, Entombed y Obituary tuvieron el mayor de sus exitos en los 90’s, precisamente cuando Nirvana y el “grunge” estaban en la cima y cuando supuestamente el heavy metal estaba muerto. Y en Europa y Japón durante los 90’s, las ventas de discos y conciertos de heavy metal continuaron como si nada hubiera sucedido. Esto es solo una muestra, podría estar horas presentándoles mas ejemplos.
En resumen, no hay dudas de que el “grunge” y Nirvana impactaron grandemente la escena. Pero su mayor impacto fue en el tipo de fanático que se rige por unas modas. Varios de los que dejaron de escuchar heavy metal para escuchar “grunge” se movieron luego a escuchar bandas como Korn y Limp Biskit y en la actualidad escuchan lo que pegue en la radio. En esto excluyo los que comenzaron a escuchar rock en la época de Nirvana ya que ellos crecieron con una música diferente, como también excluyo los que nunca han sido fanáticos del heavy metal. Específicamente hablo de los que le dieron la espalda al heavy metal porque supuestamente estaba muerto. Es claro que la mayoría de las bandas afectadas con el impacto de Nirvana fueron las bandas “glam”, especialmente las que no tenían una trayectoria establecida. Pero esas estaban condenadas a morir de todos modos. Cuando tú saturas un mercado de la manera que se saturó con el “glam” no necesitas de un Nirvana para que este mercado se hunda. Pasó a fines de los 70’s con la música disco, pasó con el “glam”, le pasó al “grunge” y recientemente le sucedió lo mismo a las llamadas bandas “nu metal”. Cuando se comenzó a llenar el mercado de bandas como Enuff Z Nuff, Faster Pussycat y Trixter, era simplemente cuestión de tiempo antes de que colapsara. Eso fue básicamente una muerta anunciada. Nirvana fue solamente un facilitador y la estocada final, el golpe de gracia.
En la actualidad a nivel mundial las ventas de discos en toda la música no son ni la mitad de lo que solían ser. Pero dentro de lo que se vende, el género que más vende es el rock, y dentro del rock el subgénero que más vende es el heavy metal. De las 10 giras de conciertos más exitosas en términos de asistencia durante el 2010, siete fueron de artistas de rock y de esas siete, cuatro fueron de artistas de heavy metal/hard rock (o que en algún momento lo fueron). Como mencioné, en Europa y Japón por ejemplo las ventas de discos de heavy metal continúan de manera satisfactoria, y como dato curioso en Europa las ventas en formato físico sobrepasan las ventas por descargas digitales. Lamentablemente nuestro mercado de referencia es los Estados Unidos dada nuestra relación con ellos, y en Estados Unidos es claro que el rock en general dejo de ser el líder hace mucho. Esta demás mencionar la clase de música que en su mayoría domina las listas de ventas en USA. Entre los que escuchamos heavy metal, cuantas veces no envidiamos por ejemplo a México por el tipo de bandas que llevan en concierto? Muchas veces. Lo mismo sucede en Brasil, Chile, Argentina, en Europa, Australia, Japón, etc. Si el heavy metal estuviera muerto, como se explica que miles de personas asistieran a un concierto de Arch Enemy en Marruecos, África? Si, en África, y con una banda que muchos aquí no han escuchado ni siquiera mencionar.
Para concluir, donde único se podría insinuar que el heavy metal esta muerto, es en Estados Unidos y sus territorios. Y digo insinuar porque a pesar de que no lidera en ventas, aun se mantiene latente entre los fanáticos la pasión por este genero. En el resto del mundo, sigue siendo uno de los géneros musicales de mayor impacto, y queda evidenciado cuando bandas relativamente modernas deciden grabar incluso sus DVD’s en lugares como Grecia o Bulgaria. La próxima vez que alguien te diga que Nirvana mato el heavy metal, contéstale que no sea disparatero y si se deja instruir, edúcalo. Si es imposible la tarea, déjalo por incorregible y que siga escuchando “Nevermind” eternamente, o peor aun es probable que haya “evolucionado” y actualmente escuche Pitbull. A decir verdad no sé que es peor, si los que se jactan de haber “evolucionado” o los que se quedaron estancados en el “glam” y para ellos ninguna banda moderna vale la pena, pero eso es otro extenso tema. Long live metal \m/