
El cuerpo necesita una determinada cantidad de sodio para funcionar adecuadamente. Sin embargo la mayoría de las personas consumen más sodio de lo que el cuerpo necesita. Se recomienda comer menos de 2,400mg de sodio al día. Eso equivale a aproximadamente una cucharadita de sal de mesa al día. Si usted tiene hipertensión arterial o problemas cardíacos, hepáticos o renales, es probable que su médico le haya recomendado una dieta baja en sodio. Leer las etiquetas de los alimentos puede ayudarle a saber la cantidad de sodio en los alimentos.
Consejos para reducir el consumo de sodio en la dieta
1. Limite su consumo de alimentos salados tales como las papitas saladas, aceitunas, quesos, jamón de cocinar, mantequilla, salsa soya, embutidos, alimentos enlatados entre otros.
2. Trate de usar condimentos que no contengan sodio.
3. Sustituya la sal, el adobo y los cubitos por hierbas, especias y otros condimentos naturales.
4. Lea las etiquetas con cuidado y vigile de cerca el contenido de sodio de los alimentos.
5. Pruebe los productos bajos en sodio o sin sal añadida
6. Prepare las recetas sin sal y deje que cada persona agregue la cantidad de sal que desea.
7. Cuando coma en un restaurante, pregunte si pueden prepararle un plato con menos sal, sin mantequilla o salsas cremosas o sin sal.
8. Pruebe los sustitutos de la sal, si su médico o dietista se lo recomiendan. Algunos tienen el efecto de reducir la presión arterial a la vez que aportan nutrientes importantes.
La sal es un mineral necesario para nuestro cuerpo, pero su abuso tiene graves consecuencias en nuestra salud. Es muy importante que leas las etiquetas o tablas nutricionales de los alimentos antes de comprarlos o consumirlos. Cuida lo que comes y tu cuerpo te lo agradecerá.



